
Aislamiento térmico
La conductividad térmica de Keronite es dos órdenes de magnitud inferior a la del aluminio o el magnesio. La conductividad térmica de Keronite sobre aluminio es de aproximadamente 1,6 W/m/K (alrededor del 10% la del sustrato de aluminio en sí). En el caso del magnesio, aún es inferior, con 0,8 W/m/K. Una capa de conversión superficial de Keronite puede proporcionar un grado de protección térmica a las superficies de las piezas de aluminio o magnesio sujetas a elevados flujos de calor.
Estabilidad térmica
Keronite sobre aluminio ha demostrado ser estable térmicamente a hasta 1000 °C. Soporta incluso la exposición a temperaturas de hasta 2000 °C durante breves periodos. Keronite sobre magnesio tolera exposiciones breves a temperaturas de alrededor de 1000°C.
Ciclo térmico
Al haberse creado mediante un proceso de conversión, las capas de Keronite tienen una excelente adherencia a la aleación de sustrato. Además de su dureza interfacial, estas capas poseen un módulo bajo que las hace más tolerantes a las tensiones: para cualquier tensión dada, experimentan menos tensiones que un recubrimiento más rígido. Esto las hace idóneas para aplicaciones en las que los componentes estén expuestos a temperaturas extremas o ciclos térmicos repetidos.
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En el caso de los motores diésel o de gasolina, una capa cerámica de Keronite en la corona del pistón puede proporcionar una barrera térmica que permite operar a temperaturas más elevadas. Esto es vital en términos de rendimiento de los motores y, como el aluminio comienza a perder sus propiedades mecánicas a temperaturas de 250-300 °C, cada grado es importante. Las pruebas iniciales han demostrado que solo 40 µm de Keronite pueden soportar un gradiente térmico de hasta 30 °C.
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Una ventaja adicional en el caso de los motores de gasolina es el que la corona del pistón quede protegida contra el impacto de la detonación espontánea, por lo que el motor puede funcionar más cerca de la región de la detonación de su rango operativo.El motor alcanzará una mayor potencia específica o bien se lograrán mejoras significativas en el consumo de combustible, con la consiguiente reducción de las emisiones, dependiendo de cómo se ajuste el motor:para competir en la Fórmula 1 o para un turismo familiar.
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