El proceso de Oxidación electrolítica de plasma (PEO) transforma la superficie de aluminio o magnesio en una matriz cerámica compleja de una excepcional resistencia a la corrosión y al desgaste.
La capa de Keronite, químicamente inerte, se desarrolla tanto por encima como por debajo de la superficie del componente que se está tratando. Esta capa cerámica es autorregulable y sigue el contorno del componente. Su espesor puede controlarse y predecirse con gran exactitud, lo que lo hace idóneo para piezas de elevada precisión, geometría compleja y cavidades o piezas con bordes vulnerables.
Si se examina al SEM, se detectarán las tres capas siguientes:
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Una delgada capa intermedia de menos de 1 µm que proporciona un enlace molecular muy fuerte entre el sustrato metálico y la capa cerámica, lo que garantiza una excelente adhesión. |
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Una capa funcional de gran dureza de cerámica combinada que protege contra el desgaste y la corrosión atmosférica y galvánica. |
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Una capa exterior que representa el 10-20% del espesor total de la cerámica. Tiene una porosidad muy fina que constituye una base ideal para recubrimientos, lubricantes o adhesivos |
Como producto cerámico, Keronite presenta unas excelentes propiedades térmicas. Su rigidez relativamente baja proporciona una excelente tolerancia a las tensiones. Esto significa que Keronite se mantiene flexible y con excelente rendimiento incluso en temperaturas extremas, manteniendo su dureza y resistencia a la propagación de grietas.
Generalmente, los componentes tratados mediante el proceso de Keronite pueden reprocesarse y repararse sin necesidad de sustitución, y las pruebas iniciales realizadas por un importante fabricante de automóviles indican que las piezas tratadas no presentan problemas a la hora de ser recicladas. |