Reducción de las emisiones de CO2
La industria de la automoción está sometida a presiones cada vez mayores para reducir las emisiones de CO2. Una reducción del 10% en el peso del vehículo permite ahorrar un 7% de combustible, por lo que la respuesta más obvia es fabricar vehículos más ligeros. La única forma de conseguir esto sin sacrificar los niveles de seguridad y confort que esperamos hoy día de un coche es utilizar más aluminio y magnesio en sustitución de los componentes de acero endurecido. La tecnología Keronite posibilita esto al mejorar las características superficiales.
Cada vez que se sustituyen 10 kg de acero por 4 kg de magnesio, se ahorran 100 kg de emisiones de gases con efecto invernadero a lo largo de la vida del vehículo, o 4 millones de toneladas anuales si se fabricasen así todos los coches.
Pero la industria del automóvil no es la única que puede reducir el consumo de combustibles mediante el uso de Keronite. Cualquier pieza mecánica hará un uso más eficiente de la energía gracias a las superficies de muy baja fricción que posibilita Keronite.
Eficiencia energética
Como muchas otras tecnologías de tratamiento de superficies, Keronite hace un uso intensivo de la energía, pero al ofrecer una protección tan eficaz contra el desgaste y la corrosión, los tiempos de tratamiento pueden ser mucho más cortos que en sistemas convencionales.
Dentro de su política de mejora continuada, Keronite International Ltd. se centra en la reducción de los consumos de energía y mantiene su compromiso de lograr importantes mejoras en un periodo agresivamente corto.
Libre de cromo
Las soluciones de electrólitos de Keronite no contienen cromo ni otros metales pesados, ni amoníaco ni ácidos, y el proceso no genera residuos peligrosos. |