Keronite es un material único que combina los aspectos prácticos del aluminio con la belleza de la cerámica, lo que permite a los arquitectos trabajar con líneas limpias y modernas en aplicaciones exteriores e interiores de fachada para lograr un sorprendente acabado natural.
Utilizando el proceso de Keronite, que respeta el medio ambiente y no contiene cromo, para crear una delgada capa protectora de cerámica Keronite, el aluminio se hace más resistente, cálido al tacto y de un gran atractivo estético.
Flexible
Algunos arquitectos prefieren la apariencia natural, similar a la piedra, de Keronite sin ningún añadido, mientras que en entornos muy corrosivos resulta indicada la combinación sinérgica de Keronite con un acabado con recubrimiento en polvo.
Adherencia
La capa porosa exterior de Keronite, con unión atómica al sustrato, permite acabados orgánicos resistentes al raspado como recubrimiento en polvo, lacado o pintura, obviando la necesidad de una capa de imprimación. También constituye una base ideal para la serigrafía, abriendo infinitas posibilidades para la personalización de fachadas.
Resistencia a la corrosión
El aluminio recubierto con Keronite soporta hasta 2000 horas en una niebla salina sin signos de degradación, lo que lo hace idóneo para entornos marinos muy húmedos o corrosivos, o para aplicaciones urbanas, con fuerte contaminación y lluvia ácida. La corrosión bajo el recubrimiento, un problema habitual de las superficies anodizadas, no suele producirse con Keronite, debido a la densidad de la capa protectora funcional. |